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A orillas del Rin,
se despliega una de las ciudades más antiguas
de Alemania, fundada por Roma en el año 30
a de C. En la actualidad cuenta con una población
cercana al millón de habitantes, lo que la convierte
en la cuarta ciudad alemana en importancia demográfica
tras Berlín, Hamburgo y Munich. Colonia es la
población de mayor envergadura del Estado de
Renania del Norte-Westfalia.
La Universidad de
Colonia es una de la más antiguas del continente,
y uno de los atractivos de la ciudad. Por sus corredores
se paseo el erudito Alberto Magno,
figurón intelectual de la Edad Media.
Colonia fue destruida en su mayor parte
durante la Segunda Guerra Mundial. Los salvajes bombardeos
aliados tan sólo respetaron una cuarta parte
de los edificios. La catedral gótica fue de lo
poco que quedó en pie. Colonia hubo de ser reconstruida,
pero lo fue en clave años 1950.
Los edificios de postguerra substituyeron a los antiguos,
aunque se intentó respetar el antiguo esquema
medieval del entramado de calles. Si bien la vieja ciudad
es irrecuperable, algunos de los nuevos edificios de
la Wiederaufbauzeit (reconstrucción)
han devenido referentes de la arquitectura moderna alema
como la ópera de Wilhelm Riphahn.
La catedral de Colonia
fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1996; los
comienzos de su construcción datan de 1246, si
bien no fue completada en su totalidad hasta
1880, en el marco de una Alemania ya unificada
como estado moderno. Cuenta la catedral con dos torres
de 157 metros de altura, que pueden
avistarse prácticamente desde cualquier punto
de Colonia y permiten al visitante orientarse en el
entramado de la ciudad. La tradición dice que
en la Catedral están enterrados los Reyes Magos.
No parece probable, desde luego, pero lo que sí
contiene el viejo edifico es justamente la leyenda de
la presencia en ella de los Reyes.
Y las leyendas forman parte del patrimonio de una ciudad,
el imaginario humano, tanto como las propias piedras,
tangibles y rotundas.
El viajero que vaya detrás del
arte plástico contenido en las ciudades que visita
ceunta en Colonia con (entre otros espacios) el Museo
Romano-Germano (con obras de la antigüedad); el
Museo Wallraf-Richartz (que albergua
arte medieval e impresionista) y el Museo Ludwig
(arte contemporáneo).
Por toda la ciudad es posible rastrear
restos del pasado romano. Una muralla de unos 4 kilómetros
bordea Colonia y cuenta con diecinueve
torres circulares, entre ellas las Ubiermonumentent
y la Römerturm. El Ayuntamiento
de la ciudad consta igualmente de una parte antigua
de origen romano, además de una ampliación
reciente. Frente al Ayuntamiento encontramos también
una pequeña plaza con restos de cimientos romanos.
El Carnaval de Colonia, otro atractivo,
este antropológico. Para contemplarlo o introducirse
en él, hay que viajar a Alemania hacia finales
del año. Comienza el Karneval
el 11 de Noviembre y su desmadre abarca seis días.
Los pecados cometidos por la ciudadanía y visitantes
en esos días por las calles de Colonia son expiados
a su término mediante la quema del Nubbel.
El disfraz, la cerveza y el baile dominan el escenario
urbano durante esa semana.
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