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Lejos de la imagen de un país
de modernas urbes reconstruidas tras la segunda
gran guerra, se encuentra la Alemania
de las ciudades cargadas de historia, la de los pequeños
pueblos y las pequeñas aldeas, la otra Alemania.
Elevadas cumbres,
castillos y palacios de cuento se alzan en colinas en
cuyas laderas dormitan pueblos que ignoran el paso del
tiempo, atractivas playas de fina arena, zonas montañosas,
bosques entre los que se encuentran pueblos
y ciudades de tradiciones y monumentos de un pasado
glorioso, se yuxtaponen a lo largo y ancho del
territorio alemán.
En los últimos años el
turismo rural se ha convertido en el sueño vacacional
de muchos turistas. El deseo de paz y
tranquilidad unido a la mejora en la oferta cultural
y de actividades de ocio -rutas a pie, actividades para
niños, calidad de los alojamientos y de las comidas-,
han dado paso a una nueva forma de entender el turismo.
Alemania, con sus hermosos paisajes, el estilo de vida
rural y sus granjas, ha sabido adaptarse también
a esta nueva perspectiva.
Bad Schandau, cerca
de la frontera checoslovaca, constituye un importante
centro veraniego y de descanso. La isla de Rügen,
en el extremo oriental, une a sus bellezas naturales
pintorescos pueblos pesqueros y la amabilidad de sus
gentes. El norte es una zona ideal para quien busque
unas vacaciones saludables. Para los amantes de las
playas nada mejor que las costas del mar del Norte
o Báltico. En cualquiera de los numerosos
pueblos pescadores de la costa los viajeros podrán
degustar las especialidades gastronómicas a base
de pescados de aquellos mares. En la región central
de Alemania es posible ir a la caza de caballos salvajes
en Dülmen. En esta región
abundan también las fiestas populares, como las
de Bingen, el carnaval de Maguncia,
el fuego de San Juan, la cata del vino,
y un largo etcétera.
La excursión por el
Rhin es una de las mas atractivas que se puede
hacer por Alemania: paisajes maravillosos salpicados
de historia a una orilla y otra, con fiestas, excelente
gastronomía y buenos vinos. Wiesbaden,
capital del land de Hesse, es una bella
ciudad que cuenta con numerosos balnearios. En la región
de Taunus, densamente cubierta de bosques, abundan las
fuentes con propiedades curativas. ¡O eso afirman
los lugareños! El bosque de Odenwald
donde antaño cazaran los nibelungos es hoy un
magnífico parque natural.
La Selva Negra es
sin duda el lugar ideal para el descanso y la vida sana.
La ruta alta de la Selva Negra y la ruta de los balnearios
conducen hasta Freudenstadt. En el valle de
Neckar abundan los castillos, monasterios e
iglesias y también pequeños pueblos que
han conservado hasta el presente su folklore
y antiguas tradiciones. Por último,
aconsejar al viajero el alquiler de un vehículo,
para poder visitar con libertad todos estos hermosos
rincones que nos ofrece este país de tan acusados
contrastes.
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